El que da semilla al que siembra y pan para comer, proveerá y multiplicará vuestra semilla y aumentará los frutos de vuestra justicia (2 Cor. 9:10).
El 15 de enero de este año ocurrió algo especial en una de las iglesias denuestra Unión. La iglesia de East Chicago, Indiana, vio reunidas a más de 200 personas para celebrar dos grandes bendiciones. Primero, celebraron el cincuenta aniversario de su establecimiento como iglesia. Segundo, tuvieron el gozo de tener su celebración en un nuevo templo en Hammond, Indiana, que pudieron obtener sin incurriren ningunadeuda. En esta ocasión se pudo reflexionar sobre la historia de la iglesia y de cómo el Señor dirigió en su establecimiento. Sucedió de la siguiente manera. Una hermana llamada Agnes Matuzik comenzó a hacer visitas misioneras y a dstribuir literatura en Gary, Indiana. En su trabajo se encontró con dos ex-adventistas procedentes de Puerto Rico. A pesar de que ellos hablaban poco inglés y ella nada de español, pudo animarlos a volver a la Iglesia Adventista. Estas personas pronto se rebautizaron y comenzaron a testificar a otros hispanos en la comunidad. En 1952 un pequeño grupo se organizó como una escuela sabática filial y dos años más tarde como iglesia.: la primera iglesia hispana en Indiana.
Recuerdo bien haber comenzado mi trabajo ministerial en esa iglesia, primero en 1976 como estudiante del seminario, y luego como su pastor. Aprendí mucho esos primeros años acerca de cómo trabajar para el Señor.
En el año 1984 conduje una campaña evangelística en Hammond y llegué a conocer a un señor llamado Alfredo López. El señor López era muy fiel en su asistencia a las reuniones, pero por varias razones nunca hizo la decisión en unirse a la iglesia. Sin embargo, varios hermanos y pastores siguieron manteniendo contacto con él, aún después de mi salida del distrito.
En la celebración que acabamos de tener en enero un hermano de la iglesia se acercó a mí en la hora del almuerzo. Me dijo que estaba presente un hombre que había asistido a la campaña que yo había tenido hacía más de veinte años y que ahora quería que yo lo bautizara. Imagínense mi gran sorpresa al ver que ese señor era el hermano López, y que tenía en sus manos la misma Biblia que le habíamos regalado entonces.
La lección que aprendí de esto es que debemos seguir siendo fieles en la labor de esparcir la semilla del evangelio. No siempre vemos inmediatamente el fruto, pero si somos fieles y hacemos nuestra parte, el Señor se encargará de los resultados.
FUTUROS EVENTOS, NOTICIAS, NOTICIERO
Deseo informarles que el programa SIETE SEÑALES será televisado vía satélite del 1º al 7 de abril por el canal hispano adventista Esperanza. Invitamos a todos, y especialmente a los jóvenes, que no se pierdan ni una noche de esta serie. Además, el 23 de abril tendremos un entrenamiento en español de cómo alcanzar a ex-adventistas en la iglesia americana de South Bend. Hable con su pastor o llame a mi oficina para obtener más información.
Que Dios nos guíe para seguir sembrando la semilla de su Palabra.
Carmelo Mercado es el vice presidente general de la Unión del Lago.