Cuando acepté el llamado para ser vicepresidente de la Unión, aprendí que una de mis responsabilidades, además de ser coordinador hispano a nivel de la Unión, era de apoyar un ministerio de laicos conocido como ASI. ASI es la abreviatura del título oficial de la organización: Adventist-Laymen´s Services and Industries. Cuando era pastor de distrito yo había oído algo acerca de esta organización, pero en verdad no conocía a ninguno de sus miembros. Sólo sabía que era un grupo dirigido mayormente por laicos. En el año 2004 tuve el privilegio de asistir a mi primera convención de ASI, que se llevó a cabo en Cincinnati, Ohio. En esa reunión me maravillé al ver la cantidad de laicos que participaban y apoyaban una variedad de ministerios de sostén propio.
ASI tiene más de 1000 miembros, y representa a una variedad de personas que tienen sus propios negocios, ministerios u oficios. Tienen un lema especial: Compartiendo a Cristo en el Trabajo (Sharing Christ in the Marketplace). Su propósito es evangelístico; es decir, animar a cada uno de sus miembros a compartir a Cristo en el contexto de su negocio.
Los esposos Manuel y Ester Alva son un ejemplo de miembros que practican este lema en su trabajo. Ambos son médicos, egresados de la Universidad de Montemorelos, y decidieron ejercer su carrera en Hinsdale, Illinois. Durante mi entrevista con Manuel, él me relató que antes de hacerse miembro de ASI él no veía su trabajo como algo espiritual. Un médico amigo invitó a los esposos Alva y a sus hijos para que fueran a una convención de ASI en el año 2002 en Columbus, Ohio. Allí recibieron una perspectiva completamente diferente de lo que Dios quería que ellos hicieran en sus vidas. También sus tres hijos, al estar involucrados en el ministerio Jóvenes para Cristo (Youth for Christ), recibieron una gran bendición en ASI. Al regresar a su oficina, los esposos Alva se dieron cuenta que debían ser representantes de Cristo en el trato con sus pacientes. Ellos ven a cada paciente como a una persona que necesita a Cristo, y con frecuencia oran a Dios para que el Espíritu Santo los guíe a ellos y a sus pacientes.
La hermana White dice lo siguiente: El Señor emplea diversos instrumentos para el cumplimiento de su propósito; mientras algunos con talentos especiales son escogidos para dedicar todas sus energías a la obra de enseñar y predicar el Evangelio, muchos otros, a quienes nunca fueron impuestas las manos humanas para su ordenación, son llamados a realizar una parte importante en la salvación de las almas (Ministerio de Bondad, 67, 68).
Si usted, amigo lector, tiene un trabajo o ministerio de sostén propio, le invito a unirse a esta maravillosa organización. Sólo tiene que llamar a mi oficina (269-471-8248) para que le enviemos una solicitud. También le invito a visitar la página web de ASI (www.asiministries.org) para recibir información de la próxima convención nacional que se llevará a cabo del 2 al 5 de agosto del presente año en Dallas, Texas.
No dudo que si usted y su familia llegan a formar parte de ASI, sus vidas nunca serán iguales.
Carmelo Mercado es el vicepresidente general de la Unión del Lago.