En el mes de abril, mi esposa y yo visitamos el Adventist Historic Village [Villa Histórica Adventista] en la ciudad de Battle Creek, estado de Michigan. En ese lugar se ha establecido una pequeña aldea donde se recuerda la historia de la Iglesia Adventista. Hay allí varios edificios al estilo de los 1800s como, por ejemplo, una escuela primaria, una casa hecha de troncos y una iglesia. En cada lugar hay guías que cuentan alguna parte de la historia de la Iglesia Adventista. El edificio que sobresale, por supuesto, es la casa de la familia White. En ese lugar había tres guías, uno en cada habitación, quienes nos explicaron cómo vivía la familia White. Lo que más me llamó la atención fue el dormitorio donde la hermana White dormía y escribía, y que llegó a ser de especial importancia para el mundo, ya que allí escribió la versión original del libro El conflicto de los siglos.
Este libro tuvo su origen el 14 de marzo de 1858 en Lovetts Grove, Ohio, durante un funeral. El esposo de la hermana White predicó, y luego ella empezó a compartir palabras de aliento a los dolientes. De pronto sus palabras fueron interrumpidas por una visión que duró dos horas.
Más tarde ella reconoció la importancia de esa visión, y la necesidad de escribir lo que había visto. Pero no le fue fácil comenzar esa labor porque tres días después ella sufrió un derrame cerebral. A pesar de sus dificultades para caminar y mover las manos ella comenzó a escribir, al principio sólo una página por día. En otra visión le fue revelado que el derrame se debió a que Satanás tenía planes de matarla para que no se escribiera ese libro. Pero el Señor contestó sus oraciones y al fin ella pudo terminarlo, y como resultado, en agosto de ese mismo año se publicó bajo el título El gran conflicto entre Cristo y sus ángeles y Satanás y sus ángeles.
Doy gracias a Dios que se pudo publicar ese magnífco libro donde se revela la existencia de dos realidades. Una es que Satanás ha tratado por miles de años de hacer sufrir a los habitantes de este mundo y llevarlos a la perdición. En contraste, la otra realidad es que Cristo se ha propuesto a usar todo su poder para que nadie se pierda sino que tenga vida eterna. El libro concluye anunciando que el resultado final será la destrucción del pecado, mientras que los redimidos se postrarán a los pies de Jesús en un nuevo mundo.
Como Adventistas del Séptimo Día tenemos una gran esperanza que compartir y es que si le entregamos nuestras vidas a Jesús, él nos asegura la victoria completa. Animo a cada persona que lea este artículo que comparta con su vecino, su amigo o su compañero de trabajo una copia del libro El Conflicto de los Siglos para que pueda disfrutar esa misma esperanza.
Carmelo Mercado es el vicepresidente general de la Unión del Lago.