"En la ciudad de Nueva York, en Chicago, y en otros grandes centros de población, hay un numeroso elemento extranjero, multitudes de personas de varias nacionalidades, y todas ellas prácticamente sin amonestar. ...Su pueblo necesita actuar cuerdamente. Necesita poner en marcha esta obra en las ciudades con fervoroso esfuerzo. Hombres de consagración y talento han de ser enviados a estas ciudades para ponerse al trabajo. Han de unirse muchas clases de obreros en la conducción de estos esfuerzos para amonestar a la gente," (Servicio Cristiano, p. 248)
En el año 1981 tomé un curso de evangelismo en Chicago enseñado por el pastor Mark Finley. En ese tiempo la Unión del Lago había decidido establecer un Centro de Evangelismo en Chicago e invitó al pastor Finley para que fuese el director de dicho centro. Yo estaba pastoreando en la ciudad de Hammond, estado de Indiana, en ese tiempo y siendo que el Centro estaba cerca de Hammond, decidí tomar el curso de entrenamiento. El curso duró tres meses y hubo alrededor de 30 personas que participaron incluyendo laicos y pastores.
Un día el pastor Finley nos contó por qué había decidido trabajar en esa ciudad. Nos explicó que poco después de haber llegado a Chicago subió uno de los edificios altos en el centro de la ciudad, desde donde vio a una gran multitud. En ese momento se convenció que tenía que hacer algo extraordinario para guiar a las ovejas perdidas de Chicago al redil de Jesús y por eso aceptó el desafío de trabajar en esa ciudad. El resultado final de sus esfuerzos fue que cientos de almas llegaron a unirse al pueblo adventista.
Otra vez nuestro Señor Jesús está dirigiendo a su pueblo a hacer algo extraordinario para llegar a las multitudes de personas hispanas que viven en la gran ciudad de Chicago. Enfatizo la palabra extraordinario, porque por primera vez en la historia de la Unión del Lago los líderes y pastores hispanos de dos asociaciones—la Asociación de Illinois y la Asociación Regional del Lago—han decidido unir sus esfuerzos y recursos para tener un año intensivo de evangelismo, culminando con una campaña metropolitana a cargo del pastor Alejandro Bullón. La División Norteamericana ha tomado un interés especial en este proyecto y está haciendo planes de transmitir la campaña vía satélite para que todas las iglesias hispanas en la División puedan beneficiarse. La campaña se llevará a cabo los días 10 al 17 de agosto del año 2008.
Como líder hispano en la Unión pido a todos los hermanos de las cinco asociaciones que oren por este proyecto. Si usted vive en el área de Chicago pido no solamente sus oraciones, sino también su participación en lo que planeamos hacer. No tengo la menor duda que Satanás está muy preocupado en lo que nos hemos propuesto hacer y hará todo lo posible para poner obstáculos en el camino. Pero doy gracias a Dios porque tenemos a un grupo de hermanos y pastores que desea más que nada, hacer la voluntad de Dios y confío que con nuestros esfuerzos unidos y con el poder del Espíritu Santo, Dios nos dará una gran cosecha de almas.
Carmelo Mercado es el vicepresidente general de la Unión del Lago.