January 7, 2019

El tema que muchos no quieren enfrentar

“Los que, destacándose en el frente del conflicto, se ven impelidos por el Espíritu de Dios a hacer una obra especial, experimentarán con frecuencia una reacción cuando cese la presión. El abatimiento puede hacer vacilar la fe más heroica y debilitar la voluntad más firme. Pero Dios comprende, y sigue manifestando compasión y amor”  Profetas y Reyes, p. 129.

 

Escribí este articulo dos días después de haber asistido al servicio fúnebre del esposo de una joven que conocí cuando era pastor de una iglesia en el estado de Indiana. Había recibido un mensaje de texto de mi esposa en el que me daba la noticia que había fallecido el esposo de esa joven. La noticia me tomó muy de sorpresa ya que él tenía solo treinta y tres años de edad, y por lo que yo sabía disfrutaba de buena salud. Pero el sermón reveló la realidad de su condición. El joven sufría de depresión y empezó a tomar medicamento para aliviar su condición. Tristemente el medicamento empeoró su estado depresivo a tal punto que lo llevó a quitarse la vida.

 

Doy gracias a Dios por el pastor que predicó ese día. Habló acerca de la depresión, un tema del que muy poco se predica. En el sermón mencionó a personajes de la Biblia como Elías, David, Job, Jeremías y hasta el apóstol Pablo --personas que pasaron por momentos de depresión muy severos y cómo Dios no los abandonó en sus momentos de dolor sicológico.

 

La depresión crónica es algo real, peligroso y muy común, aun entre cristianos. Por lo que yo entiendo, la depresión (especialmente la depresión crónica) no es algo que para buscar alivio se le puede decir a la persona simplemente que “lea la Biblia y ore”. Al decir esto, no quiero que me malinterpreten y piensen que la lectura de la Palabra de Dios y la oración no ayude. Se espera, por supuesto, que cada persona tome tiempo para leer la Biblia y orar diariamente para así crecer en su vida espiritual. Pero la realidad es que como humanos necesitamos apoyo adicional. En el caso de Pablo se puede ver en sus epístolas que estaba muy agradecido por el apoyo espiritual que recibía de personas como Timoteo, Lucas y Marcos. Elena White también pasó por momentos de depresión, pero además de la Biblia y la oración ella tenía también a amigos íntimos que la animaban.  Aun nuestro señor Jesús buscó el apoyo de tres de sus discípulos en el Jardín de Getsemaní.

 

Me pregunto si hubiera alguien leyendo este artículo (laico o pastor) que por mucho tiempo se ha sentido deprimido. Los sicólogos cristianos recomiendan a aquellos que sufren de depresión que consulten primero con su médico para ver si la depresión es de origen físico. Sería también recomendable que buscaran a alguien del mismo sexo a quien pudieran confiarle lo que sienten y con quien orar. Y en sus momentos de depresión recuerden lo que la palabra de Dios nos dice en Mateo 11:28: ”Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.”