Durante estos diez días visitaremos sitios de gran significado para el cristiano: Roma, el Valle de los Valdenses (Waldensian Valley), Annecy (Francia), Ginebra y Zürich (Suiza), el Castillo de Wartburg, Weimar, Wittenberg (Alemania) y finalmente Praga (República Checa).
En Roma podremos aprender acerca de los orígenes del cristianismo institucional y valorar la importancia de regresar a la Escritura como autoridad última. En el Valle de los Valdenses, recordaremos a los seguidores de Pedro Valdo, quienes desde el siglo XII mantuvieron el testimonio del evangelio frente a la oposición. Su historia es un ejemplo de fidelidad silenciosa y perseverante en la Palabra de Dios.
En Annecy y Ginebra conoceremos el corazón del protestantismo francés y su expansión a toda Europa, y en Zúrich meditaremos sobre las reformas de Huldrych Zwingli, quien promovió una fe práctica y socialmente responsable. Viajar al Castillo de Wartburg nos conectará con el tiempo en que Martín Lutero, escondido por su seguridad, tradujo la Biblia al alemán, dando acceso a las Escrituras al pueblo. En Wittenberg, donde clavó sus 95 tesis, recordaremos el inicio visible de la Reforma Protestante. Weimar nos permitirá explorar el contexto cultural y teológico alemán, y en Praga honraremos la memoria de Juan Hus, precursor de Lutero y símbolo de valentía espiritual.
¿Qué lecciones puede extraer hoy un adventista del séptimo día de esta experiencia?
Primero: la centralidad de la Palabra de Dios. Lutero insistió en que “la Palabra de Dios es lo más grande, lo más necesario, lo más importante en la cristiandad”. En un tiempo donde muchas voces compiten por autoridad, este recordatorio nos invita a regresar a la Escritura como guía y fundamento de la fe.
Segundo: el valor necesario para defender la verdad. Los reformadores no buscaban popularidad, sino fidelidad a las convicciones bíblicas. Esa valentía es urgente hoy, cuando la fe es desafiada por la indiferencia espiritual y las ideologías cambiantes.
Tercero: la perseverancia en la adversidad. Los valdenses fueron perseguidos durante siglos, pero su testimonio no se apagó. Su ejemplo nos enseña que el compromiso con el evangelio requiere constancia, humildad y esperanza.
Para los adventistas, estas lecciones tienen una aplicación concreta: la Reforma no ha terminado. La misión de proclamar las verdades bíblicas con amor, justicia y compasión continúa. Cada lugar que visitaremos —desde Roma hasta Praga— nos recordará que Dios obra a través de hombres y mujeres fieles que, con fe inquebrantable, transforman el mundo.
Ésta no será solo una experiencia turística, sino una travesía espiritual que fortalecerá la fe, renovará el compromiso con la misión y afirmará nuestra identidad como herederos de la reforma.
Los invitamos cordialmente a unirse a la Gira de la Reforma 2026 y a vivir esta experiencia de crecimiento espiritual y renovación personal. El cupo es limitado así que los animamos a que no demoren en hacer su decisión pero que se inscriban ya. Para inscribirse vayan al siguiente sitio web: https://travel.ppvida.com/tours/reformation-tour-with-lake-union/.
Carmelo Mercado es el vicepresidente de la Union del Lago.